| 
Horacio Pávez,
Gerente General de Mosaico
La primera
parte de la vida empresarial de Horacio Pávez
no fue fácil. Empezó con una empresa
de juguetes de madera que naufragó por
la complejidad de la maquinaria y la falta de
especialización de sus empleados. Hasta
acá, la historia puede sonar conocida
para muchos otros que lo han intentado, pero
Pávez supo ver más allá,
y una mezcla de azar y visión le regalaron
una segunda oportunidad; una que ha sabido aprovechar
allá, al otro lado del mundo, en la emergente
China. Horacio Pávez es el Gerente General
de Mosaico S.A., empresa de grifería
que vende bajo la marca Stretto y cuya planta
de producción está instalada en
el corazón del gigante asiático.
De ser uno más de los derrotados, pasó
a ser de aquellos exitosos que se han arriesgado
para cumplir sus metas empresariales, y ya vende
más de US$25 millones cada año.
En ésta, su nueva realidad, los mercados asiáticos han sido el pilar fundamental y China el corolario de su éxito. Todo esto, gracias a que ha sabido orientar el modelo de negocios de Mosaico hacia “la capacidad y eficiencia fabril de China, que nos permite tener una oportunidad de crecimiento global”, explica.
Para Pávez,
abrirse a estos mercados, o más aún,
instalarse allá, supone una ventaja incomparable,
porque las posibilidades son ilimitadas. En
este sentido, asegura que el rol de la Cámara
de Comercio Asía Pacífico es fundamental,
porque permite el acercamiento y contacto entre
las empresas, además de enseñar
sobre el protocolo local y las costumbres, todos
factores vitales a la hora de hacer negocios
en Asia.
¿Cuál
es el camino correcto para llegar a China? ¿Cómo
dar el primer paso?
Para llegar
a China, primero que nada hay que conocerla;
hay que viajar y darse el tiempo necesario para
entender su cultura y la realidad concreta de
negocios en ese entorno. Es muy difícil
operar en China por control remoto, las oportunidades
de esa forma no tienen proyección en
el largo plazo.
Leer
Entrevista Completa
|